Torrente habanero

La última gota de la Zanja Real resbaló del susto. Por el impulso de las aguas de Albear, que arrastrando migajas de caño desde el oasis de Vento hacían del boquete de los grifos un manantial.

Y de nuestra Obra Maestra de la Ingeniería del siglo XIX, un sueño.

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