A lo bestia

Casi siempre surge una idea que se puede extirpar de la cabeza. Como a los piojos que recorren el blog con la vista y deciden a gritos lo que les gustaría ver publicado. Luego de expulsar el quinto artículo de la portada.

Las frases y citas me ayudan mucho. A no tener que pensar. Pues no sólo sirven de relleno, sino que proporcionan a este espacio su único contenido de calidad.

Cuando hay algo que escribir, no escribo nada. Lo reduzco al mismísimo absurdo, hasta donde ni yo mismo lo entienda.

1 notas:

Ricardo L. dijo...

Algunas ideas son como los piojos, si--le rondan a uno por la cabeza, le sacan la sangre a uno, luego se van a la cabeza de otro donde repiten el mismo numerito, y finalmente aterrizan en la testa de alguien que se los rasca, los agarra por una pata, los aplasta y mira el resultado ("mira lo que era!")y asi es que avanza la ciencia, de cabeza en cabeza hasta que alguien al fin aplasta al bicho.

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