De las tantas paradojas

Si mañana planifico un viaje a hoy para decirme "hola", ¿por qué no tengo un doble al lado mío diciéndome "hola"?

1 notas:

Boris dijo...

Esto me recuerda aquel cuento de Borges anciano, en el que se encontraba consigo mismo en Ginebra, cuando era joven.

Publicar un comentario